Medios chilenos: Las 6 tendencias que llegaron para quedarse

Los medios de comunicación en Chile sufrieron profundos cambios después de 2019. Esto, debido a la profunda crisis en la industria, al estallido social y a la pandemia, lo que ha obligado a profesionales de televisión, radio, prensa escrita y digital a adaptarse rápidamente. Más de 15 periodistas, desde editores hasta community managers, cuentan qué cambió y qué se mantendrá, y anticipan qué transformaciones enfrentarán los medios chilenos en 2022 y más allá.

    1.Trabajo híbrido

Desde el estallido social de octubre de 2019, las salas de redacción comenzaron a mutar. Los periodistas trabajaron presencialmente de forma intermitente –dada la ola de violencia– y, cuando en 2020 llegó la pandemia, el formato remoto fue su única opción ante los riesgos de contagio. En muchos medios se han mantenido estas condiciones, pero con mayor flexibilidad. Para muchos periodistas, la tendencia va hacia una modalidad de trabajo híbrido, que permite asistir o no a las salas de redacción (dependiendo del medio). Así está trabajando gran parte de la prensa nacional, como el diario La Tercera, radios como la Agricultura, canales de televisión como TVN y redacciones digitales como la de Chilevisión. Emol, El Mercurio y La Segunda, sin embargo, se han mantenido en la modalidad de trabajo remoto y la señal es que seguirán así por mucho tiempo más.

El periodista Andrés Azócar, exdirector de medios digitales en Canal 13, exeditor de investigación de TVN y de Reportajes de La Tercera, comenta que “los medios descubrieron que muchos de los trabajos se podían hacer a distancia y les convenía”.

Esta modalidad trajo consecuencias. Periodistas de prensa escrita comentaron para este artículo que en sus casas trabajan con mayor seguridad y que han podido manejar mejor sus tiempos. Otra reportera asevera que “con este modelo soy más eficiente en mi trabajo, le he sacado mucho provecho”.

Esto lo confirma el informe Changing Newsrooms 2021 de Reuters junto a la Universidad de Oxford, en el que encuestaron a periodistas de 41 países, incluido Chile. La mayoría aseguró ser más eficiente trabajando de manera remota. Ante esto, Andrés Azócar afirma: “Lo vital es la productividad del periodista, la claridad de la información y eso depende más de una persona que del trabajo presencial o virtual”.

Sin embargo, el trabajo híbrido también afecta a la rapidez para comunicar en algunos formatos. Una reportera de radio Agricultura cuenta que “desde casa era más complicado reportear a tiempo, los audios no llegaban a la hora para los programas en vivo. Antes se tenían al instante debido a que siempre había un periodista despachando las noticias en todo momento”.

La televisión también se vio afectada, ya que trabajar de manera híbrida es posible, pero solo hasta cierto punto. El reportero de T13, Alejandro Aristimuño, cuenta que para el estallido social y, después, en el inicio de la pandemia, no pudo salir a reportear y eso entorpeció la fluidez y velocidad de su trabajo. En ese periodo solo algunos periodistas estaban autorizados para reportear en la calle y de ellos dependían para hacer las notas. Hoy solo trabajan remotamente si existen sospechas de contagio en la sala de prensa.

Independientemente del formato, los periodistas afirman que trabajar con un modelo híbrido favorece la productividad y no afecta a la calidad del contenido. Además, los altos mandos de los medios han comprendido que, de esta manera, ahorran en gastos fijos y obtienen el mismo resultado. El Mercurio, por ejemplo, que atraviesa una fuerte crisis financiera, ha logrado bajar costos manteniendo su edificio de avenida Santa María con el mínimo de trabajo presencial.

    2. Conexión con las fuentes

Antes del estallido social y de la pandemia, la mayoría de las entrevistas se realizaban de manera presencial, sobretodo en formatos como el televisivo. Frente a las adversidades, los periodistas tuvieron que buscar nuevas maneras de lograr entrevistas y el modo remoto fue la respuesta. Al principio, sin embargo, entrevistar vía Zoom era mal visto.

La forma de hacer entrevistas comenzó a cambiar. Por ejemplo, en televisión se realizaban por videollamadas, lo que permitió tener fuentes en vivo sin necesidad de estar  presencialmente. En el caso de la prensa escrita y digital se hacían casi exclusivamete por teléfono y/o videollamada. Lo mismo en la radio, donde gran parte de las declaraciones se obtenían en entrevistas por audios de WhatsApp. Un elemento que surgió con fuerza fue la cuña enviada a los medios por las mismas fuentes, a modo de comunicado. Tomada en un principio como un mal necesario, de a poco ha ido desapareciendo.

Otro aspecto mencionado por varios periodistas es que los contactos tienden a estar más accesibles virtualmente, aunque algunos hoy son más reacios a la presencialidad.

 

    3. El rol de las redes sociales

Una tendencia en los medios ha sido la intensiva incorporación de las redes sociales como instrumentos de amplificación. Para los periodistas, la integración ha sido rápida y ha generado variaciones en la manera de comunicar. Los cambios aceleraron la alfabetización digital, tanto en los periodistas como en las audiencias.

El informe del Instituto Reuters publicó datos sobre el comportamiento digital de las noticias en el país. En 2020, en Chile, por primera vez las redes sociales superaron a la televisión como principal fuente de información. Este fenómeno se mantuvo en 2021 junto a las visitas a portales de noticias. Varios editores chilenos aseguraron que Instagram es la plataforma desde donde más se consumen noticias.

El trabajo de difusión en redes sociales se ha vuelto indispensable. Actualmente, gran parte de los medios de comunicación tienen, cuando menos, cuentas de Facebook, Twitter e Instagram.

La periodista Rocío Vera, community manager de Finde de La Tercera, dice que hoy no se puede concebir un medio sin estas herramientas: “Si no estás en redes sociales, no existes”. Con más de 57 mil seguidores en Instagram, confirma que utilizan la red social como gancho para que la audiencia ingrese al sitio digital, pero también como una fuente de contenido independiente. “Las redes son para entregar información de manera rápida y lo más resumida posible, generar tráfico, interacción, visibilidad y cercanía”, recalca.

Otro indicador del aumento de la relevancia de Instagram, es el caso de la cuenta de Meganoticias, que tiene más de 2,8 millones de seguidores, lo que lo convierte en uno de los medios chilenos con más followers en IG. Paulina Flores, periodista y encargada de la cuenta, dice que ya no solo la usan para replicar el contenido transmitido o publicado en la web, sino que se crea material exclusivo. “Los medios han aprendido a darle el tono a sus publicaciones dependiendo de la red social y de su público”, detalla.

Según los periodistas, actualmente las RRSS han influido en la relación de los medios con su audiencia. Datos del informe del Instituto Reuters indican que el público chileno ha disminuido su confianza en las noticias de los medios tradicionales y redes sociales, sobre todo desde el estallido social y de la pandemia. Esto debido a que el público percibía que la información entregada era manipulada por el gobierno y/o intereses comerciales. El informe menciona que actualmente solo tres de cada diez personas consultadas creen que pueden confiar en las noticias.

Las fake news se difunden principalmente por Facebook y Twitter debido a la gran cantidad de usuarios que consumen información en estas RRSS. Esto dice el estudio Persuasion, Strategic News Sharing, and Cascades on Social Networks (2021), realizado por expertos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

Por esto, ya que gran parte de la audiencia consume y comparte noticias mediante redes sociales, las community managers coinciden en que las plataformas tienen la oportunidad para que los medios generen cercanía y sensación de contacto, a través de un mensaje o comentario. “Crean un sentido de pertenencia que les permite a los lectores sentirse escuchados”, afirma Rocío Vera, de La Tercera, y añade: “Son útiles tanto para la misma difusión de información, como para aumentar la confianza en el medio”.

    4. Empleos precarios

Entre los años 2018 a 2020 más de 2 mil periodistas fueron despedidos debido a la crisis de los medios, según el informe “Despidos en medios de comunicación de Chile”, de los periodistas Daniel Avendaño y César Solís. Hubo también una disminución de nuevas contrataciones por falta de recursos. Varios periodistas relatan que hoy lo común es que trabajen como reporteros freelance (a honorarios), ya que implican menor costo, menores responsabilidades para la empresa y cumplen las mismas funciones que los periodistas contratados. Un ejemplo es revista Ya, de El Mercurio, que de tener un robusto staff de periodistas contratados, hoy solo tiene tres, mientras el resto del equipo está conformado por colaboradores, una modalidad que la dirección del diario ve con agrado.

Una periodista de radio Agricultura, confirma esta situación en su medio: “Yo no tengo contrato y me dijeron, textualmente, que eso era lo más barato para ellos (…). Es difícil, porque debes complementar con varios trabajos para poder vivir”.

Esta práctica va en aumento, según la editora de DFMAS, Sofía García-Huidobro, que añade que “precariza el empleo, ya que se espera que los periodistas hagan más cosas en menos tiempo y por menos dinero”.

Los periodistas con más años de experiencia dicen que las generaciones más jóvenes están más dispuestas a enfrentarse a este escenario con menos miedos.

Constanza León, editora de La Segunda, ha trabajado por más de 20 años en el vespertino. En ese tiempo, ha observado cómo ha evolucionado la situación laboral en la prensa. En La Segunda ya casi no quedan periodistas de planta, dice, lo que implica inestabilidad para todos. Cuenta que muchos de sus colegas han tenido que reinventarse y probar sus talentos en otros trabajos vinculados a las comunicaciones. “Es desafiante, pero termina por hacernos crecer. Esta profesión nos exige no parar de aprender”, reflexiona.

    5. Periodistas integrales

Una consecuencia que ha traído el corte de presupuesto y el trabajo híbrido, es la necesidad de contar con periodistas más integrales para así aumentar sus funciones. “Las empresas se vieron muy afectadas y obligadas a hacer reducciones de sus profesionales, rearmar sus equipos y reconfigurar los métodos de trabajo”, asevera la editora Constanza León, de La Segunda.

Desde la pandemia, dentro de las salas de redacción trabajan menos periodistas, pero han demostrado estar dispuestos a cubrir más. Las funciones ya no solo se ajustan a sus trabajos como redactores, editores o reporteros, entre otros, sino que han tenido que hacerse cargo de las tareas de los que ya no están, para suplir el contenido.

“Hemos aprendido a sacar el diario adelante reforzando los esfuerzos individuales y trabajando en equipo”, dice León.

A pesar de este trabajo extra, Andrés Azócar cree que, a la larga, se transformará en una ventaja. “Ha sido mucho mejor para los periodistas, ya que han aprendido a trabajar con nuevas herramientas y eso les será útil para cualquier otro empleo”, comenta.

    6. Contenido de marcas

Los medios solían mantenerse sanos económicamente con la inyección de dineros que provenía de la publicidad. De acuerdo al análisis de cifras publicadas por la Asociación Chilena de Publicidad (ACHAP), entre 2014 y 2019 la televisión abierta, los diarios y las escasas revistas han disminuido sus ingresos por publicidad en un 18%, 88% y un 177%, respectivamente.

Frente  a esta caída del avisaje, los medios tuvieron que impulsar maneras más innovadoras al incluir publicidad, y la solución fue el marketing de contenido o contenido brandeado. Este consiste en material periodístico vinculado a una marca, empresa, o agencia, que se complemente con el contenido editorial del medio. Según Dalal Chamy, ejecutiva de cuentas de El Mercurio, “antes los medios eran solo para promocionar, ahora son una vía para que las empresas puedan informar y mostrarse”.

Chamy asegura que la prensa escrita, más que la radio y la televisión, se ha tenido que adaptar a las necesidades de la audiencia: “A la gente ya no le interesa ver publicidad en la web o en redes sociales. Antes eso era novedoso, ahora es molesto”.

Un periodista coordinador de marcas en un medio digital nacional comenta que cada vez es más común que las empresas soliciten contenido brandeado para que sus productos y servicios aparezcan de manera “orgánica”. Han comprobado que a la audiencia no le gusta cuando directamente incluyen a las marcas. Con este formato, las empresas conseguirían mayor alcance y efectividad.

A pesar de esta nueva estrategia, la ejecutiva de El Mercurio cuenta que las empresas aún solicitan publicidad tradicional en papel y sitios web, pero que el contenido brandeado les da un plus.