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	<title>Década 1990 archivos - Museo de Prensa</title>
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	<description>Facultad de Comunicación y Letras - Universidad Diego Portales</description>
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		<title>Seis presidentes ante los ojos de ocho reporteros</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Fernando Morales]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Jul 2024 13:56:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo político]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La muñeca de Aylwin (1990-1994)  En 1990 Chile volvía a tener un presidente electo democráticamente luego de diecisiete años de dictadura. Patricio Aylwin llegó a La Moneda bajo un clima hostil, con Pinochet aún al mando del Ejército. Para Óscar Sepúlveda, periodista del diario La Época en ese entonces, Patricio Aylwin encabezó un gobierno que [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2><b>La muñeca de Aylwin (1990-1994) </b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">En 1990 Chile volvía a tener un presidente electo democráticamente luego de diecisiete años de dictadura. Patricio Aylwin llegó a La Moneda bajo un clima hostil, con Pinochet aún al mando del Ejército. Para Óscar Sepúlveda, periodista del diario La Época en ese entonces, Patricio Aylwin encabezó un gobierno que venía a rearmar un país dividido. “Yo creo que la historia no sería la misma si Aylwin no hubiera sido presidente”, comenta el periodista.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sepúlveda cubrió La Moneda en diversos periodos presidenciales e incluso durante la dictadura de Pinochet. A Aylwin lo recuerda como “un líder conservador, dialogante, negociante y principista”. </span></p>
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<p><span style="font-weight: 400;">Patricio Aylwin fue transparente con la prensa, tuvo contacto cercano con muchos periodistas, le gustaba conversarles y muchas veces hablaban de política, y “no se encerraba en una torre de cristal, sino que era abierto, entendía el rol de la prensa”.</span><span style="font-weight: 400;">  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tener a Augusto Pinochet como Comandante en Jefe del Ejército fue lo que marcó al gobierno. Aylwin le recomendó muchas veces que renunciara, pero Pinochet estaba decidido a seguir en el poder.  </span><span style="font-weight: 400;">“Él quería que no lo juzgaran tanto, que entendieran que estaba gobernando con Pinochet y que eso </span><span style="font-weight: 400;">implicaba una responsabilidad singular”, dice Sepúlveda.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entre las anécdotas que posee el periodista, está la relación entre Aylwin y Pinochet, la que era protocolar, pero no estaba exenta de momentos tensos. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“La doctrina de Aylwin era hacer justicia en la medida de lo posible. No se podría hacer verdadera justicia porque Pinochet estaba ahí”, indica Sepúlveda.</span></p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2134" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/003.jpg" alt="" width="1080" height="691" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/003.jpg 1080w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/003-300x192.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/003-1024x655.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/003-768x491.jpg 768w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Aylwin tenía que entenderse con Pinochet si no, probablemente, le hubieran hecho un golpe de Estado. En esos años con el poder militar que existía, no se podía jugar, había que dialogar. </span><span style="font-weight: 400;">Era necesario ponerse en la posición del Presidente y sus ministros para saber lo fregado que era”,</span><span style="font-weight: 400;"> dice Sepúlveda. Y esto quedó demostrado en momentos complejos para el gobierno como fueron el caso <em>Pinocheques</em> y el Boinazo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con todo, desde la visión del periodista, Aylwin logró ejercer con autoridad su gobierno, fue el articulador para asentar las bases de la democracia y logró hacer cosas importantes, como “un manejo inteligente con tono social en la economía”. </span></p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2135" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/002.jpg" alt="" width="1080" height="691" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/002.jpg 1080w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/002-300x192.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/002-1024x655.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/002-768x491.jpg 768w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“El informe que hoy entrego a conocimiento público esclarece la verdad. Es la sociedad chilena la que está en deuda con las víctimas a las violaciones de los derechos humanos, por eso es que yo me atrevo en mi calidad de Presidente de la República a asumir la representación de la nación entera para en su nombre pedir perdón a los familiares de las víctimas”, son palabras de su discurso en cadena nacional, donde asume una responsabilidad histórica que conmovió a millones de chilenos y que desde los ojos de Óscar Sepúlveda “la historia recordará gracias a la muñeca política de Aylwin”.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><b>Un directorio en La Moneda (1994-2000)</b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Aunque Patricio Aylwin fue el primer presidente electo democráticamente tras la dictadura, la llegada de Eduardo Frei Ruiz-Tagle a La Moneda en 1994 fue vista como un paso firme hacia la consolidación de la democracia, ya que representaba la estabilidad y la continuidad del proceso democrático. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Arturo Castillo, periodista de <strong><em>Megavisión</em></strong>, cubrió La Moneda en múltiples ocasiones. Según él, una vez que la transición entre Aylwin y Frei ocurrió, la relación con el presidente fue más distante con la prensa.</span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2137" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/005.jpg" alt="" width="1080" height="691" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/005.jpg 1080w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/005-300x192.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/005-1024x655.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/005-768x491.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Frei nunca atacó a la prensa y jamás evitó las conferencias, pero hacía que hablaran más sus ministros. Yo creo que no entendía a la prensa, no le gustaba”, dice Castillo.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El periodista recuerda al mandatario como un hombre de pocas palabras. Se caracterizaba por su seriedad, pragmatismo, y una actitud muy ejecutiva para hacer las cosas, además de distante. Según Castillo, estableció distancias con la prensa. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con su experiencia de haber cubierto antes a Patricio Aylwin y, previamente, a Pinochet, compara: “Augusto Pinochet llegaba a las 7 de la mañana a La Moneda, Aylwin llegaba a las 8:30, y, en el caso de Frei, se aparecía a las 10:00 o incluso a las 11:00. Era súper relajado”, comenta.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entre los recuerdos del periodista con el mandatario, destaca una anécdota que no ha olvidado. Durante un viaje a Washington DC, cuando se estaba gestionando el </span><i><span style="font-weight: 400;">fast track</span></i><span style="font-weight: 400;"> para lograr un Tratado de Libre Comercio, salió de la reunión con el Presidente Bill Clinton en la Casa Blanca y se fue, junto con su esposa Marta Larraechea, a comprar zapatos. “Nosotros íbamos a cruzando por una calle con otros colegas camino al hotel y, de repente, vemos al jefe de seguridad de Frei en frente de una tienda, nos bajamos del auto a ver quó onda y ahí estaba el Presidente probándose zapatos con la Martita, divertido y relajado”, dice. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A diferencia de otros, Frei no tenía la costumbre de hablar e incluso lo evitaba. “Frei llegó con la onda de la austeridad, ya no ocupaba el avión presidencial, usaba vuelos comerciales, por lo que para la prensa el trabajo era más difícil. Lo normal es que en los vuelos con la comitiva haya una cercanía muy grande”.  </span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2138" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/006.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/006.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/006-300x300.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/006-150x150.jpg 150w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/006-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entre los recuerdos de Castillo está que, durante el gobierno de Frei Ruiz Tagle, bromeaban dentro de “La Copucha” porque el Presidente no realizaba consejos de gabinete, sino que era una reunión de directorio. “Él era muy pragmático, organizaba y trataba al país como si fuera una empresa”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Eduardo Frei en su campaña prometió un Chile más solidario, abierto hacia el mundo y más progresista. Desde los ojos de Arturo Castillo, el mandatario quería “emparejar la cancha en el área económica”. Y a su vez, teniendo en cuenta que era hijo del ex presidente Frei Montalva, quien falleció en plena dictadura, procuró no hablar de él para que la ciudadanía no pensara que venía a hacer justicia por su padre.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Como mandatario vivió momentos complejos. Entre ellos, la recesión internacional que se originó en Japón (crisis asiática) y que afectó las exportaciones chilenas y el empleo. Además, tuvo que relacionarse con Pinochet. Él debía cumplir su rol como Presidente y Pinochet, a su vez, como Comandante en Jefe. Sin embargo, las cosas no fueron fáciles. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Antes de terminar su periodo ocurrió la detención de Pinochet, donde fue arrestado en Londres en octubre de 1998 a petición de un juez español, Baltasar Garzón, quien lo acusó de haber cometido crímenes de lesa humanidad. Pinochet permaneció bajo arresto domiciliario por 503 días en el Reino Unido mientras se debatía su extradición a España. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><b>Puertas abiertas (2000-2006)</b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Comenzando el siglo, Ricardo Lagos inició su gobierno. Abrió las puertas del palacio presidencial y planteó grandes desafíos, entre ellos plasmar en la historia un gobierno sensato y capaz de abordar los temas del pasado. Entre los periodistas que lo conocieron, dicen que fue un líder pragmático, con un claro sentido de propósito y, sobre todo, que sabía endurecerse tanto con la prensa como con quienes intentaban desafiar su autoridad. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Según Carolina Ricke, quien cubrió al Presidente Lagos, este se caracterizaba por ser un estadista</span><span style="font-weight: 400;"> con una fuerte vocación de servicio público y con muchas inquietudes intelectuales.  Tenía una visión muy clara de a dónde quería llegar y a dónde deseaba llevar al país, así como las estrategias necesarias para lograrlo.</span><span style="font-weight: 400;"> “Eso es algo que no todos los políticos lo tienen”, afirma. </span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2139" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/007.jpg" alt="" width="1080" height="691" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/007.jpg 1080w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/007-300x192.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/007-1024x655.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/007-768x491.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El mandatario era de encuentros diarios con la prensa y de vocerías semanales, muchos periodistas reconocen que era un político experimentado y que entendía el valor de la prensa.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Lagos se destacó en lo internacional. Según la periodista, durante su gobierno Chile logró adquirir un peso significativo. &#8220;Cuando lo acompañábamos a cumbres fuera del país se notaba que era reconocido&#8221;. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A Lagos le molestaba que le preguntaran acerca del tema del día: “Pero si yo soy el Presidente ¡Cómo me preguntas esta tontera!”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El 11 de septiembre de 2001, día del ataque a las Torres Gemelas, Ricke se encontraba de gira con Lagos. Estaban en Portugal con otros colegas acompañando al presidente y, después, se subieron al avión presidencial rumbo a Londres. Ricardo Lagos habló con ellos sentados en la parte de atrás del avión. Estaba desconsolado y dijo: “Este día, anótenlo, el mundo cambió”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El presidente Lagos tuvo episodios cercanos con la prensa,  disfrutaba de encuentros informales y de visitar “La Copucha”. Durante los viajes al extranjero, a veces se unía a la prensa en los traslados. Tenía una notable capacidad para recordar los apellidos de los reporteros. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Lagos aprovechaba cuanta oportunidad tenía para saludar a la gente. El último día que estuvo en La Moneda, miles de personas fueron a verlo a la plaza, fue emocionante. Logró generar esa cercanía y transmitir el aporte que hizo desde el gobierno”, comenta Ricke.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La principal crisis, según la mirada de Ricke, fue cuando se cuestionó su probidad. “Él es de principios claros y que se le cuestionara fue duro para él”. Y también cuando se opuso a la guerra en Irak y le dijo que no al presidente Bush cuando le pidió su apoyo (voto) para ir a la guerra porque Chile integraba el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. “Hoy uno diría, obvio que no, pero en ese momento no era obvio, era muy difícil. Fue pararse ante Estados Unidos y decirle que no. Resultó desafiante, pero el tiempo le dio la razón”. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><b>Los asesores de Bachelet (2006-2010)</b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">La llegada de Michelle Bachelet a la presidencia de Chile en 2006 marcó un hito significativo en la historia del país y en el panorama político latinoamericano. Abrió las puertas de La Moneda a la primera mujer en ocupar el cargo más alto y su elección representó un avance en la lucha por la igualdad de género y de la representación femenina en la política. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Álvaro Paci la describe como una líder con quien la relación con la prensa no fue fácil. </span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2140" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/008.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/008.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/008-300x300.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/008-150x150.jpg 150w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/008-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El periodista destaca que ella posee</span><span style="font-weight: 400;"> atributos </span><span style="font-weight: 400;">que la llevaron dos veces a la presidencia. Es cálida, y “cuando quiere serlo, es encantadora”, pero durante su primer mandato hubo razones que motivaron que la relación fuera “bastante fría y distante con la prensa”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Óscar Sepúlveda, agrega que otra característica de la Presidenta es que era “súper espontánea, por ende sus asesores trataban que no dijera nada que no fuera la noticia de ese momento y ella le hacía mucho caso”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Álvaro Paci dice que la Presidenta no se acercaba a los medios durante las giras, lo que demostraba que había una desconfianza hacia la prensa que Paci atribuye a ‘‘su formación en la República Democrática Alemana (RDA). Tenía integrado eso de mantener la información compartimentada. Y m</span><span style="font-weight: 400;">uchos de sus asesores tuvieron por momentos mucho poder y llegaron a ser tóxicos. Eso le produjo mucha desconfianza porque transmitían mucha información falsa”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sepúlveda complementa con que la Presidenta era insegura y desconfiada. “Ella no estaba preparada para ser Presidenta, nunca hizo una carrera política para ese cargo. Cuando fue ministra de Salud fue coherente porque era su área, pero para la política dura no”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Paci recuerda episodios que nunca vio en otros gobiernos como, por ejemplo, cuando bajaban a periodistas de viajes. “Los dejaban fuera de las giras argumentando que no querían a tal periodista de tal medio. Decían que si no cambiaban al periodista, el medio no iba al viaje. Uno no quiere ser amigo de los presidentes, pero nos dificultaron mucho la pega”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entre sus anécdotas cubriendo La Moneda, el periodista rememora una de las mayores crisis de Bachelet que fue la Revolución Pingüina (de los escolares de enseñanza media), destacando que la Presidenta se mantuvo en silencio prácticamente por 22 días, un récord. No le dijo nada a la prensa”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El gobierno se paralizó. Hubo tomas en liceos, manifestaciones y el conflicto fue creciendo exponencialmente. Llegó a convertirse en el primer evento de esas características desde la vuelta a la democracia. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Paci destaca que sus asesores le decían a la Presidenta que no dijera nada, lo cual fue un error. “Mientras menos decía, más crecía el movimiento”. Comunicacionalmente la mandataria cometió muchos errores y, durante un discurso del 1 de mayo, “retó a los estudiantes y eso generó que el movimiento creciera muchísimo más”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Álvaro Paci recuerda que desde “La Copucha” le reclamaron, en reiteradas oportunidades, acerca de las estrategias comunicacionales del gobierno. “Sus políticas no solo eran negativas para nosotros sino que también hacia ellos. Tenían una estrategia de silencio muy errada que, a mi juicio, les jugó en contra”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La puesta en marcha del Transantiago fue otro dolor de cabeza para el gobierno. Según cuenta el periodista, Belisario Velasco, Ministro del Interior entonces, siempre se acercaba a la prensa, pero durante el verano se enfermó y no lo vieron por un tiempo. Al volver, los periodistas de “La Copucha” le preguntaron qué era lo que le había ocurrido y su respuesta fue: “Es que estoy estresado con el proyecto del Transantiago, va a ser un caos. No hay como hacer entender a la Presidenta que no se puede iniciar esto”, dijo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Finalmente, Paci señala que comunicacionalmente ella tenía mucho encanto y era vista por los chilenos como una líder acogedora, como una mamá. “Eso, además de sus propuestas, la llevaron a La Moneda. Era imbatible. ¿Quién puede competir con la mamá?”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Lo más doloroso para la Presidenta Michelle Bachelet fue entregarle la banda presidencial a Sebastián Piñera. “Los gobiernos se miden en base a si son capaces de entregarle el mandato a alguien del mismo signo, pero su gobierno enterró a la Concertación”. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><b>Un afuerino (2010-2014)</b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Llegado el 2010, Sebastián Piñera entró por las puertas de La Moneda como el primer Presidente desde la vuelta a democracia que no era de la Concertación. Según Ignacio Uribe, editor de política y periodista de TVN, el primer cambio fue en la forma de relacionarse con la prensa. “Fue una transición compleja porque se trataba de personas que no tenían la experiencia en lo que significaba llegar al poder. Eran, mayormente, del sector privado”, comenta.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ante los ojos de Uribe, Piñera se comprometió a liderar uno de los mejores mandatos de Chile, un gobierno de excelencia. Asimismo, creó símbolos como las recordadas chaquetas rojas que implicaba un gobierno en terreno 24/7. </span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2142" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/009.jpg" alt="" width="1080" height="691" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/009.jpg 1080w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/009-300x192.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/009-1024x655.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/009-768x491.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entre los periodistas de “La Copucha” llamaba mucho la atención el cambio porque llegaba un presidente con una personalidad muy diferente. “Las <em>piñericosas</em> fueron situaciones que generaron que tuviera una relación súper cercana con la prensa”, dice Uribe. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El periodista recuerda al Presidente como una persona muy intensa, un líder hiperquinético y</span><span style="font-weight: 400;"> pragmático</span><span style="font-weight: 400;">. “No hay ninguno de los periodistas que lo acompañó que te pueda decir que lo pasó mal, que tuvo problemas para reportear. Al contrario, Piñera era abierto a entregar información”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando una nota era crítica hacia él, no tenía inconvenientes. “Él sabía que iban a haber días duros, dardos y críticas de la prensa y nunca se mostró molesto”, destaca. </span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2143" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/010.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/010.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/010-300x300.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/010-150x150.jpg 150w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/010-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Óscar Sepúlveda, que entrevistó al presidente varias veces, recuerda que Piñera era “divertido, llevado de sus ideas, enfocado en su propósito y perfeccionista”. Entrevistarlo no era tarea fácil: tenía la costumbre de dictar a los periodistas de prensa escrita y hasta solicitaba corregir in situ lo que había dicho. “Él te repetía las veces que fuera necesario una frase hasta que le gustaba. Sabía cómo usar a los periodistas y tenía muy claro lo que quería decir”.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En el avión presidencial le interesaba pasar más tiempo con los periodistas que con la delegación que lo acompañaba. Les pedía películas a la prensa y compartían libros. Uribe recuerda que era un hombre que dormía muy poco y que muchas veces los iba a despertar para molestarlos. “Te tapaba la nariz cuando estabas durmiendo, te tiraba los pies, te sacaba los calcetines. En ese tiempo había una serie llamada </span><i><span style="font-weight: 400;">El patrón del mal</span></i><span style="font-weight: 400;"> y sabía que un periodista tenía los CD&#8217;s de la serie y se los pedía”. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><b>Bachelet 2.  La pérdida de los hijos (2014-2018)</b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">El año 2014 empezó como una nueva oportunidad para Michelle Bachelet. Ella abrió una vez más las puertas de La Moneda con la promesa de realizar profundas reformas en Chile. Su regreso al poder estuvo marcado por una visión de un gobierno más ciudadano, con igualdad de oportunidades. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Rafael Pardo, editor y conductor de Radio Cooperativa, cubrió este segundo mandato de la Presidenta</span><i><span style="font-weight: 400;">. </span></i><span style="font-weight: 400;">El estilo de relación con la prensa no fue diario, ni cercano, pero siempre cordial. Fue similar al primer periodo. Ahora existían espacios diseñados para encuentros con la Presidenta y algunos desayunos para hablar de temas en </span><i><span style="font-weight: 400;">off the record</span></i><span style="font-weight: 400;">. A su vez, comenta que había otras instancias de conversación en los viajes. </span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2144" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/011.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/011.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/011-300x300.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/011-150x150.jpg 150w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/011-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La estrategia comunicacional de la Presidenta siguió como la del anterior gobierno, pues a Bachelet no le gustaba responder preguntas fuera de los temas que los congregaban, las declaraciones tenían que ser sobre los temas que se trataban en ese momento. “Es una de las grandes diferencias que tenía con el Presidente Piñera”, dice Pardo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El caso Caval fue un escándalo político que estalló en Chile en 2015, durante el segundo mandato de Michelle Bachelet. Involucró a su hijo, Sebastián Dávalos, y a su nuera, Natalia Compagnon, quienes estaban relacionados con la empresa Caval Ltda. Esta empresa obtuvo un préstamo de 6.500 millones de pesos del Banco de Chile para la compra de terrenos en Machalí, que luego fueron vendidos a un precio mucho mayor tras un cambio en el uso de suelo, generándose una ganancia sustancial. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Bachelet pierde a su hijo y a su hijo político”, son las palabras de Rafael Pardo al recordar las consecuencias de un escándalo que generó acusaciones de tráfico de influencias y cuestionó la ética y transparencia del entorno cercano a Bachelet. Este caso afectó significativamente su popularidad y credibilidad y, según el periodista, le puso pausa al gobierno y generó un ajuste de gabinete al cabo de un año en que salió el ministro del interior, Rodrigo Peñailillo.</span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2145" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/012.jpg" alt="" width="1024" height="1024" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/012.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/012-300x300.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/012-150x150.jpg 150w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/012-768x768.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pardo confiesa que “según varias fuentes, fue más duro desde lo político que desde lo afectivo. Aunque Dávalos era su hijo, fue más duro perder a la persona que la ayudó en la política”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Este caso -según Rafael Pardo- generó cuestionamientos sobre la capacidad de la presidenta de liderar el país y le dio espacio político a la oposición. Indudablemente, a la mandataria se la veía afectada. “Esta situación reventó su gobierno, su familia y le costó su ministro del Interior que, hasta ese momento, era el líder político del país”. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><b>Piñera 2: El error de un país analizado desde el Excel (2018-2022)</b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">“No vamos a cambiar la constitución”, fueron las palabras de Jaime Mañalich respecto a la propuesta de Michelle Bachelet, cuando Sebastián Piñera llegó nuevamente a La Moneda en 2018. Valentina Reyes, periodista y conductora de TVN comenta que, al asumir Piñera, se veía un gabinete &#8220;con mucha fuerza de triunfo&#8221;.</span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2146" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/013.jpg" alt="" width="1080" height="691" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/013.jpg 1080w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/013-300x192.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/013-1024x655.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/013-768x491.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Según Reyes, el gobierno de Piñera se puede dividir en dos etapas. En la primera, él era cercano a la prensa, cómico, visitaba frecuentemente las oficinas de los medios y hablaba en </span><i><span style="font-weight: 400;">off the record</span></i><span style="font-weight: 400;"> durante los viajes. Sin embargo, después del estallido social, Piñera estuvo más lejano. “Hubo un momento en que tuvo que mantener más distancia de lo que a él le gustaba”, señala Reyes.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Luego del estallido social, se generó un contexto de mayor desconfianza. La periodista destaca que, aunque la cordialidad del mandatario nunca cambió, las preguntas y las contra preguntas se restringieron.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El Presidente Piñera mostraba constantemente su aprecio por la prensa, “sabía usarla a su favor”, opina la periodista. También dice que Piñera era bueno para utilizar adjetivos en su quehacer diario y que su fortaleza era la gestión. “Él reaccionaba bien ante emergencias y gestionando crisis, su punto débil era la empatía”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La periodista recuerda momentos significativos en la comunicación del mandatario. Uno de ellos fue cuando afirmó: &#8220;Somos un oasis en Latinoamérica&#8221;. Esta declaración fue de apenas dos semanas antes del estallido social. La frase, que buscaba destacar la estabilidad y el progreso del país en comparación con otros de la región, terminó siendo utilizada por sus detractores como un símbolo de desconexión del presidente con la realidad que vivían muchos chilenos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Siento que a él le costó mucho entender que había una crisis subterránea que había que mirar desde otra perspectiva”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La periodista afirma que el error del Presidente fue cómo miraba lo que ocurría. “Chile no tenía malos números, ni malas estadísticas de crecimiento, o de gente que accedía a la educación superior. Le costó entender por qué estábamos en una crisis aunque tuviésemos buenos indicadores. Le faltó comprender que la gente tenía otro tipo de problemas”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La periodista concluye que “le faltó salir un poco del Excel y mirar lo subjetivo de lo que ocurría. Cuando inició su segundo gobierno, quería proteger a las clases medias vulnerables. En su diagnóstico pudo ver parte del problema que causó el estallido, pero le costó entender que podían existir múltiples causas”.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2><b>El Presidente <em>millenial</em> (2022-   )</b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">En 2022 Gabriel Boric llegó a La Moneda como el presidente más joven de la historia del país y enfrentando la crisis institucional más severa desde el retorno a la democracia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Martín Browne, periodista de </span><i><span style="font-weight: 400;">La Tercera</span></i><span style="font-weight: 400;">, cuenta las dificultades de cubrir el palacio presidencial. Cada vez es más difícil encontrar focos creativos y novedosos para las pautas noticiosas. Hay problema con las fuentes. “La Moneda se ha fortalecido y han cerrado mucho las puertas para impedir el acceso a las autoridades, por lo que es más complejo hablar con una fuente”, comenta Browne. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Según diversos periodistas, Gabriel Boric se caracteriza por no creer en el </span><i><span style="font-weight: 400;">off the record</span></i><span style="font-weight: 400;">  y dice que  todo es publicable. Por esto, el presidente no ha generado instancias de conversación recurrente y se apoya en sus asesores ministeriales. </span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-2147" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/014.jpg" alt="" width="1080" height="691" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/014.jpg 1080w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/014-300x192.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/014-1024x655.jpg 1024w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2024/07/014-768x491.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El Presidente Boric pertenece a una generación varias veces más joven que sus antecesores. Por primera vez, anunció a sus embajadores y su ruptura amorosa por redes sociales. “Que anunciara el termino de su relación con Irina Karamanos fue una dificultad, pues acostumbrarse a los nuevos códigos de tener un presidente generacionalmente diferente que sale en las noches y que participa de más actividades genera un debate periodístico constante entre qué información es pública y cuál no”, dice Browne.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El Presidente en el movimiento estudiantil (2011) ya era una figura pública novedosa y con gracia, que nunca dependió de los medios para aparecer y ser noticia. “A diferencia de otros políticos que tienen que construir relaciones y están más pendientes de lo que sale en los medios, de lo que informan, de las ventajas que tienen y, de la forma en que trabajan los medios de comunicación”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A su vez, destaca que al Presidente y a los ministros les costó un poco entender el rol de la prensa. “Era primera vez que llegaban al gobierno y no tenían una concepción de los medios de comunicación. No los veían como un espacio de construcción de confianzas”, señala Browne. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con respecto a las actitudes del Boric hacia la prensa, Browne destaca que ha sido un proceso de mucho aprendizaje para el gobierno el cómo relacionarse con los medios de comunicación: &#8220;Yo creo que se le hace difícil entender la crítica en este concepto que él ha usado de habitar el cargo&#8221;. El periodista cree que “a veces Boric no se da cuenta de que se trata del Presidente de la República hablándole a un medio de comunicación y lo increpa. Él esperaría que fuésemos aliados, pero esto no funciona así”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El mandatario se ha destacado en diversas oportunidades por las respuestas que da a la prensa cuando hay preguntas que no le gustan, y desde la perspectiva de Browne, “La Copucha” ha tomado en cuenta esos antecedentes a la hora de relacionarse con el Presidente y realizar preguntas. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“En el fondo la herramienta que más usa es dar discursos, pero sin preguntas post el evento”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Cuando el presidente tiene la sartén en el mango se le hace más fácil, pero cuando es abordado se le hace más difícil porque le cuesta entender que las inquietudes que tenemos los periodistas son diferentes a las que puede tener él. Cada medio responde a públicos distintos y eso no está mal ni bien, son distintos”, finaliza. </span></p>
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		<title>The Clinic: El pasquín que se consolidó como medio</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Francisca Skoknic]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Dec 2020 01:52:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Revistas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>No pretendía ser un chiste, pero quedó para la historia: la primera edición de The Clinic salió, por error, impreso con el número 2 en su portada. Corría octubre de 1998 y Augusto Pinochet había sido sorpresivamente detenido en Londres. Aquejado de una hernia discal lumbar, viajó a la capital inglesa para someterse a una [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>No pretendía ser un chiste, pero quedó para la historia: la primera edición de <em>The Clinic </em>salió, por error, impreso con el número 2 en su portada.</p>
<p>Corría octubre de 1998 y Augusto Pinochet había sido sorpresivamente detenido en Londres. Aquejado de una hernia discal lumbar, viajó a la capital inglesa para someterse a una cirugía. En Chile era senador vitalicio, tenía fuero y una Ley de Amnistía le garantizaba total impunidad por los crímenes cometidos durante su dictadura. Sin embargo, mientras se encontraba internado en la London Clinic, el juez español Baltasar Garzón dictó una orden de detención en su contra. Frente a fachada de ese centro hospitalario, que sólo tenía esculpida las palabras “The Clinic”, se realizaban cada día los despachos televisivos.</p>
<figure id="attachment_1048" aria-describedby="caption-attachment-1048" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-1048 size-medium" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/the-london-clinic-300x180.jpg" alt="" width="300" height="180" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/the-london-clinic-300x180.jpg 300w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/the-london-clinic.jpg 460w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-1048" class="wp-caption-text">The London Clinic</figcaption></figure>
<p>Este evento encendió la chispa y en una tertulia celebrada por aquellos días entre Patricio Fernández y un grupo de amigos, resolvieron crear un medio que expusiera lo que estaba sucediendo con Pinochet en un tono humorístico, sarcástico y gráfico. En definitiva, muy alejado de como los medios “tradicionales” chilenos estaban presentando los hechos.</p>
<p>Según consta en la memoria de título “<em>The Clinic</em>: Las claves del éxito de una experiencia que innovó la prensa escrita chilena” con la que Catalina Caro Caro obtuvo su título de periodista en la Universidad de Chile, en dicha reunión se encontraban junto a Fernández: Guillermo Tejeda, Andrés Braithwaite, Roberto Brodsky y Nibaldo Mosciatti. Aquel mismo día se zanjó que el nombre del pasquín sería <em>The Clinic</em>. Sin embargo, aún faltaba resolver cómo financiarlo. Guillermo Tejeda, que era el asesor de imagen del entonces candidato a la presidencia, Ricardo Lagos, fue quien inició las gestiones que derivaron en el apoyo económico proveniente del comando.</p>
<p>“Lagos enfrentaba por aquellos años a Andrés Zaldívar para ver quién iba a ser el candidato de ese sector a la próxima elección presidencial. El equipo de campaña de Lagos, en el que estaban Manuela Gumucio, Carlos Ominami y Marcos Enríquez-Ominami, recibió una propuesta para una publicación dirigida a los jóvenes con el objeto de conseguir el apoyo para la candidatura de Lagos. Esa propuesta la hizo Patricio Fernández con Rafael Gumucio, prácticamente”, señala Pablo Dittborn, quien más tarde sería gerente-socio del pasquín.</p>
<p>Según Dittborn, el debutar con un numero 2 en su primera edición “fue la forma de sacarse la suerte que habían corrido otros medios de oposición, que duraban unos cuantos números después del uno”. Tras el regreso a la democracia en 1990, los medios que se opusieron a la dictadura habían ido desapareciendo uno a uno y los nuevos proyectos no lograban afianzarse. Se consolidó entonces el llamado duopolio de la prensa en Chile entre los consorcios El Mercurio y Copesa, de derecha conservadora uno y liberal el otro.</p>
<figure id="attachment_1049" aria-describedby="caption-attachment-1049" style="width: 183px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-1049 size-medium" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/Primera-portada-The-Clinic-183x300.jpg" alt="" width="183" height="300" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/Primera-portada-The-Clinic-183x300.jpg 183w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/Primera-portada-The-Clinic.jpg 399w" sizes="auto, (max-width: 183px) 100vw, 183px" /><figcaption id="caption-attachment-1049" class="wp-caption-text">Primera portada de The Clinic: N°2</figcaption></figure>
<p>En ese contexto mediático, en que la cobertura del caso Pinochet era el de una afrenta extranjera, el primer número dos de <em>The Clinic</em>, publicado el 23 de noviembre de 1998, causó polémica inmediatamente. En la portada se tituló con “¡Acicalarse chiquillas! Garzón viene a Chile”, y en sus cuatro páginas de contenido imperó su sarcástico humor. A su vez, el hecho de que el medio se apropiase del slogan del desaparecido diario <em>Clarín</em>, “Firme junto al pueblo”, fue otro punto que suscitó más de un levantamiento de ceja por parte de algunos sectores.</p>
<p>“<em>The Clinic</em> nació como un panfleto dedicado a humillar la figura y la herencia de Pinochet. Había que ridiculizar al monstruo para dejar de temerle. La repartíamos de mano en mano. Con Pato Pozo, el diseñador, llevábamos personalmente el disquete a la imprenta, al final de la noche de la jornada del cierre, muy cerca del aeropuerto Pudahuel”, rememora Patricio Fernández en su editorial publicada el 27 de junio de 2013.</p>
<p>La aparición del pasquín causó polémica tanto en el mundo político como en la sociedad chilena. Su humor corrosivo, algo que por aquellos años no se veía en un Chile muchísimo más conservador de lo que es ya hoy en día, produjo reacciones de todo tipo. No obstante el éxito en términos de difusión (no monetario, ya que los números eran gratuitos) y polémica de los primeros tirajes, solamente ocho números fueron publicados antes de su primera “crisis financiera”.</p>
<h3><strong>Un nuevo socio y el giro periodístico</strong></h3>
<p>Tras el triunfo de Lagos en las primarias, el dinero proveniente de su campaña dejó de llegar al medio, por lo que <em>The Clinic</em> desapareció durante ocho meses.</p>
<p>En la búsqueda de financiamiento es Guillermo Tejeda, encargado de la parte de diseño de <em>The Clinic</em> quien se contactó nuevamente con quien sería su nuevo socio.</p>
<p>Tras pasar 20 años en Argentina, Pablo Dittborn regresó a Chile con la perspectiva de lo que se estaba realizando tanto en literatura como en prensa satírica en el país trasandino. Su gusto por revistas como <em>Humor Registrado (Hum®), Tía Vicenta</em> y <em>Eroticón</em>, cimentaron su interés por participar en un proyecto como <em>The Clinic</em>. Tejeda organizó una reunión con Fernández y Dittborn para buscar el apoyo del por entonces director de Ediciones B.</p>
<p>“Yo conocí a Guillermo Tejeda porque me había diseñado algunas portadas de libros cuando era director en Ediciones B. Guillermo armó este almuerzo en el Restaurant Squadritto, en el Barrio Lastarria. Y bueno, ese almuerzo fue historiado, porque ahí terminaron rompiéndose las relaciones entre Guillermo y Patricio. Guillermo se paró, y me dijo <em>Pablo, nos vamos</em> y yo le dije que no, que estaba muy bien donde estaba y que tenía interés de sacar adelante el proyecto”, recuerda Pablo Dittborn.</p>
<p>Ya con Dittborn como gerente-socio y Patricio Fernández como director-dueño, se comenzó a gestar el éxito de <em>The Clinic.</em></p>
<p>El primer número de esta segunda fase meses apareció el 14 de octubre de 1999. Ahora, el quincenario constaba de ocho páginas y tenía un costo de 200 pesos.</p>
<p>A su vez, según lo documentado en la memoria de título de Catalina Caro, en el interior de ese número de relanzamiento apareció por primera vez un colofón nombrando al equipo, el cual estuvo conformado por: Patricio Fernández, como director y representante legal, Enrique Symns con el cargo de editor, y entre los colaboradores estaban Ángel Carcavilla, Rafael Gumucio y Pedro Lemebel.</p>
<p>Junto con este nuevo “relanzamiento” vino la necesidad de tener una oficina propia, por lo que el equipo se trasladó al segundo piso del edificio ubicado en la calle Las Claras #195, en la comuna de Providencia. Fue en esa época que contrataron como secretaria a Alejandra Fierro, la única del equipo original que sigue en funciones.</p>
<figure id="attachment_1055" aria-describedby="caption-attachment-1055" style="width: 187px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-1055 size-medium" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/Portada-The-Clinic-401-639x1024-1-187x300.jpg" alt="" width="187" height="300" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/Portada-The-Clinic-401-639x1024-1-187x300.jpg 187w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/Portada-The-Clinic-401-639x1024-1.jpg 639w" sizes="auto, (max-width: 187px) 100vw, 187px" /><figcaption id="caption-attachment-1055" class="wp-caption-text">Las portadas sexistas, muy comunes en The Clinic, fueron luego cuestionadas.</figcaption></figure>
<p>La reaparición de la revista causó, nuevamente, impacto, risas y molestias</p>
<p>Entre las peleas memorables de aquellos años está la acontecida en 1999 y que involucró a Patricio Fernández con Carlos Alberto Délano (Penta) y Alan Cooper (ex Patria y Libertad). Así lo recuerda Fernández en su editorial publicada el 7 de diciembre de 2008:</p>
<p>“Existía gente que nos odiaba con dedicación exclusiva y admiradores que nos juraban amor eterno. En el matrimonio de un pariente me agarraron a puñetazos un par de lavinistas furiosos: (Carlos Alberto) Délano y (Alan) Cooper. Este último había participado en el asesinato del general Schneider y el incidente sacó portada en el diario <em>La Nación</em>. Ricardo Lagos, entonces candidato, me llamó para solidarizar. La revista se volvió un poco más famosa. Según Dittborn, una golpiza cada tanto nos vendría de perilla. Una de las veces que nos amenazaron de bomba, le pedí a Alejandra que revisara los cajones antes de llamar a Carabineros. La tragedia en ciernes, más que en una explosión sangrienta, radicaba en que hubiera drogas, y estallara un escándalo. Por suerte, esa tarde estábamos limpios”.</p>
<p>El día a día en las dependencias de<em> The Clinic</em>, por aquellos años, e distaba mucho de lo que se vivía en otros medios. Un ejemplo de esto se expresa en la editorial de Patricio Fernández, anteriormente citada:</p>
<p>“Salvo Dittborn, que ejercía un cargo importante en otra editorial y no participaba propiamente de la vida oficinesca, nadie tenía mujer ni hijos. No se pagaban sueldos. Las noches eran eternas. Las reuniones de pauta eran alimentadas por todo tipo de bebestibles. El aire de la dictadura seguía opacando el ambiente, y para contrarrestarlo, había que ser lo más demente posible. Odiábamos con fervor todo lo que oliera a militar. Inventábamos titulares en estado de éxtasis. Los gritos iban de un lado al otro. En un comienzo, no había reporteo. Se jugaba con lo que decían los demás medios y las columnas de opinión sacaban afuera las miles de sensaciones enclaustradas. Entrevistábamos mendigos, almaceneros, gente de alrededor”.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright size-medium wp-image-1056" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/agustin-edwards-181x300.jpg" alt="" width="181" height="300" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/agustin-edwards-181x300.jpg 181w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/agustin-edwards.jpg 550w" sizes="auto, (max-width: 181px) 100vw, 181px" />Así, la publicación se amplió de ocho páginas a doce, y luego a 16. Se incluyó a Álvaro Díaz como editor de humor y se creó, bajo la dirección de Enrique Symns, las secciones “El Merculo”, “Artes y tetas” (En alusión al suplemento Artes y Letras de <em>El Mercurio</em>), “Qué paja” (en alusión a la revista Qué Pasa) y “La Sorrunda” (en alusión a <em>La Segunda</em>). Sin embargo, tras una serie de conflictos, Enrique Symns abandonó el proyecto.</p>
<p>En en 2003 el medio dio su primer giro periodístico, con la incorporación de Juan Andrés Guzmán como editor, quien llegó luego de su trabajo en la revista <em>Siete+7</em>. Luego se sumaron los periodistas Pablo Vergara y Ana María Sanhueza. Esto volvió al medio mucho más “tentador” para nuevos periodistas, quienes veían en <em>The Clinic</em> la oportunidad de participar en un proyecto que les daba mayor libertad en cuanto a contenidos. Patricio Fernández terminó dejándole la dirección a Guzmán — él quedó momentáneamente en un simbólico cargo de “director espiritual”, aunque retomaría las riendas más adelante —, mientras que Vergara y Sanhueza tomaron la edición del pasquín.</p>
<p>“Con el tiempo nos fuimos dando cuenta de que más allá del viejo y su resplandor, en Chile, como en todo país, o seguramente más, había absurdos permanentes. Nos dimos cuenta también de que la risa no bastaba para develar y desbaratar las macabrerías del entorno. (..) Y más que dar una respuesta ideológica, nos gustó la idea de desenmascararnos. Supongo que fue por eso que empezamos a adentrarnos lentamente en el periodismo propiamente tal”, explica la editorial de <em>The Clinic</em> del 13 de abril de 2003.</p>
<p>Para el periodista Jorge Rojas, quien llegó como practicante, <em>The Clinic</em> fue su “verdadera escuela” y fue su tiempo estando allí bajo la dirección de Juan Andrés Guzmán la etapa más importante en su formación como periodista.</p>
<p>“Había mucho interés por parte de los alumnos de periodismo de hacer la práctica allí, era entretenido. Se decía mucho que esta revista había sido tomada por los periodistas. En esta etapa se empiezan a escribir muy buenos reportajes. Quienes trabajábamos allí siempre lo concebimos también como una fiesta”, señala Rojas.</p>
<p>El hoy colaborador de revista <em>Sábado</em> destaca que, a diferencia de otros medios, existía entre los lectores de <em>The Clinic</em> la percepción de la revista como un “artefacto coleccionable”, lo que provocaba que su audiencia y seguidores guardasen los números.</p>
<figure id="attachment_1050" aria-describedby="caption-attachment-1050" style="width: 189px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-1050" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/portada-clinic-periodistica-189x300.jpg" alt="" width="189" height="300" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/portada-clinic-periodistica-189x300.jpg 189w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/portada-clinic-periodistica-644x1024.jpg 644w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/portada-clinic-periodistica-768x1222.jpg 768w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/portada-clinic-periodistica-965x1536.jpg 965w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/portada-clinic-periodistica.jpg 1000w" sizes="auto, (max-width: 189px) 100vw, 189px" /><figcaption id="caption-attachment-1050" class="wp-caption-text">The Clinic apoyando a los estudiantes durante la revolución pingüina de 2006</figcaption></figure>
<p>Por aquellos años, la cobertura de los casos de Karadima o la Revolución Pingüina fueron una agenda constante en la revista. Además, <em>The Clinic</em> sería uno de los pocos medios que se manifestó abiertamente a favor de las demandas de los secundarios.</p>
<p>El medio poseía también un robusto valor literario. Si bien durante toda su historia en sus páginas se podían encontrar “webeos” de todo tipo, un lenguaje procaz y corrosivo humor, esto se acompañó con publicaciones de destacados columnistas y escritores como: Pedro Lemebel, Diamela Eltit, Jaime Baily, Alejandro Zambra, Claudio Bertoni, Alfredo Jocelyn-Holt, Bruno Vidal e inclusive Nicanor Parra.</p>
<p>En este sentido, el medio se constituyó como un semanario donde convivían las predicciones del Divino Anticristo (persona en situación de calle conocida por vender sus escritos en prosa por Santiago), reportajes sobre el aborto y un lenguaje procaz, con editoriales donde se hacía alusión a la reproductividad técnica de Walter Benjamin.</p>
<p>No solo las portadas y reportajes del medio suscitaron polémica, también así lo hicieron los escritos publicados.</p>
<p>Por aquellos años existía una sección titulada “La Carne” donde una escritora (o escritor), bajo el seudónimo de Carolina Errázuriz Mackenna, semana a semana relataba supuestas aventuras, obsesiones y encuentros sexuales. Estas crónicas no dejaron indiferente a nadie, y mucho menos a personajes ultraconservadores como Hermógenes Pérez de Arce, quien, en una carta remitida a <em>El Mercurio</em>, reconoció que en un encuentro le manifestó a Patricio Fernández su extrañeza, derivada del por qué una persona vinculada a “tan honorables familias, pudiera escribir algo tan auto denigratorio”.</p>
<p>En la crónica aludida, Errázuriz Mackenna relataba prácticas de zoofilia. Ante lo comentado por Pérez de Arce, Errázuriz respondió al ex director de <em>La Segunda</em> y le planteó una disyuntiva: ¿se sintió incómodo por la práctica en sí descrita en la crónica, o porque la involucrada fuera de “honorable familia” ?, ¿Hubiera sido lo mismo si no tuviera eso apellidos?¨ (<a href="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/LA-CARNE-Hermogenes.pdf">lea el intercambio en PDF</a>).</p>
<p>Era la forma, marca del medio, de exponer e incomodar al conservadurismo.</p>
<p>Dichos contenidos, acompañados de reportajes en que, por ejemplo, se documentaba el día a día de las mujeres y travestis que ejercían la prostitución, provocó que prácticamente ningún avisador estuviera <img loading="lazy" decoding="async" class="alignright size-full wp-image-1052" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/liz-taylor.jpg" alt="" width="178" height="283" />dispuesto a aparecer por entonces en el medio. Sin embargo, en su mejor época, <em>The Clinic</em> se paraba solo y sin publicidad, financiándose a través de sus ventas.</p>
<p>Según cuenta Dittborn, los números más vendidos fueron el especial de Nicanor Parra y el publicado tras la muerte de Pinochet (una foto en el ataúd con la leyenda “Liz Taylor”), cuyos tirajes oscilaron entre los 96 mil y 100 mil ejemplares. Durante largo tiempo el medio mantuvo una media de ventas de 46 mil ejemplares.</p>
<p>No obstante, la muerte de Pinochet provocó un importante remezón en el medio: debía replantearse al existir ya sin la sombra, al menos física, de quien simbolizaba todo ante lo cual se rebelaron.</p>
<h3><strong>The Clinic Online<br />
</strong></h3>
<p>El segundo giro en el medio vino de la mano de la creación de <em>The Clinic Online</em>. Poco a poco comenzó a ser más evidente que el papel iba perdiendo terreno, en contraposición con las plataformas digitales. Por esto, y gracias a las ganancias percibidas por la creación del Bar The Clinic, es que sus dueños deciden utilizar dicho capital para poner en marcha el proyecto digital del medio durante el año 2011.</p>
<p>Si bien ya contaban con una página-blog donde se subían las portadas del medio físico, la plataforma era obsoleta y no cumplía el estándar de un medio digital. Se le encarga entonces al periodista Pablo Basadre que levante un proyecto digital más elaborado, que genere sus propios contenidos.</p>
<p>La revista era ya era un semanario, lo cual eliminaba la posibilidad de tratar los temas del día a día. Esta sería la primera tarea del digital: cubrir y trabajar los temas que, por su periodicidad, resultaba imposible para la revista física.</p>
<p>En su primera etapa, <em>The Clinic Online</em> contó con las secciones “Chilean News”, donde se trataban los temas nacionales; “Poder”, con reportajes; “Webeo”, contenía los chistes característicos del papel; “Verde”, tanto con temas medioambientales como contenidos relacionados a la legalización de la marihuana y “La calle”, donde se publicaban contenidos enviados por lectores.</p>
<p>Pablo Basadre recuerda así su proyecto digital:</p>
<p>“Mi idea era que el medio tuviera muchos golpes periodísticos. A diferencia del papel, que era algo mucho más reposado. El 2011 teníamos el movimiento estudiantil, lo que nos dio el minuto a minuto. La parte online contrastaba del físico porque éramos más frívolos, no sacando farándula, pero en el online no ibas a ver entrevistas a escritores, éramos más poperos, lo cual yo creo que fue un acierto con las audiencias que teníamos”.</p>
<p>Entre el primer equipo de <em>The Clinic Online</em> estaba una joven Camila Gutiérrez (quien años más tarde sería conocida por su guion de Joven y Alocada), quien para Basadre fue parte importante del éxito de la nueva plataforma.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-1060" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/carlos-larrain-223x300.jpg" alt="" width="223" height="300" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/carlos-larrain-223x300.jpg 223w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/carlos-larrain.jpg 750w" sizes="auto, (max-width: 223px) 100vw, 223px" />“La Camila le daba un plus, con eso de la cultura pop. Por ejemplo, una vez entrevistamos a Carlos Larraín y mandamos a la Camila a su casa acá en Santiago. La Camila era fanática de los gatos. La Camila iba muy pauteada con el tema político y al final Carlos Larraín tenía como 20 gatos en la casa. Al final hablaron de gatos y toda la entrevista se trató de gatos y terminó siendo una de las entrevistas más leídas. Eso en el papel no hubiera sucedido”, comenta Basadre.</p>
<p>En 2015, <em>The Clinic Online</em> se fortaleció gracias a sus golpes sobre las boletas de SQM que involucraban al por entonces ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, lo que derivó en su retiro del gabinete. Con el tiempo, se incorporó también a la periodista Ivonne Toro como subeditora, con lo que se desarrolló aún más el énfasis a crónicas y reportajes.</p>
<p>De esta forma, los golpes y la inmediatez del digital nutrieron y dialogaron con las columnas de opinión y reportajes en profundidad que se podían encontrar en el papel. No obstante, si bien a través de la plataforma online se percibían ingresos por conceptos de publicidad, seguía siendo complicado conseguir avisadores por los contenidos propios del mismo, provocando déficit, lo que generó en la dirección la necesidad de buscar nuevos socios.</p>
<p>Cuando se tomó esa decisión, en octubre de 2017 los dueños de <em>The Clinic</em> eran los mismos que el medio había tenido en sus mejores tiempos: Patricio Fernández (49%), Pablo Dittborn (36%) y Mario Lobo (15%), ex socio de Celfin. El nuevo dueño vendría de otro mundo: <a href="https://www.eldinamo.cl/nacional/2017/10/31/quien-es-el-empresario-que-compro-el-33-de-the-clinic/">Jorge Ergas,</a> empresario y ex director del Banco de Chile, del que su padre Jacobo Ergas es el principal accionista minoritario.</p>
<p>“En una de las muchas conversaciones que tuvimos, tanto Patricio como yo, buscando un eventual inversor, hablé con Arturo Majlis (abogado de la familia Ergas). Él nos presentó a Jorge Ergas. Nos juntamos dos o tres veces, preparamos toda la información y llegamos a acuerdo&#8221;, señala Dittborn.</p>
<p>Ya en 2018, Jorge Ergas tomó un 33% de <em>The Clinic</em>, con lo cual Fernández quedó con 34%, y Lobo y Dittborn con el 33% restante.</p>
<p>Al poco tiempo, y para poder seguir potenciando y mantener al medio, que ya evidenciaba serios problemas financieros, se hacía urgente una inyección de liquidez. Dittborn, con 70 años, sintió que por entonces <em>The Clinic</em> no era su prioridad, por lo que disolvió su parte. Finalmente la sociedad terminó compuesta por Fernández y Ergas en un 50/50.</p>
<p>Por el lado editorial, uno de los primeros cambios que se produjo, con el fin de abaratar costos, fue la integración de las redacciones, por lo que se puso fin a la separación entre los equipos de papel y digital. Este hecho significó una fuerte crisis dentro del medio, pues los periodistas reclamaban que ahora hacían múltiples labores por el mismo sueldo. A comienzos de 2018 organizaron un sindicato para defender sus derechos laborales. El enfrentamiento con Patricio Fernández fue duro y público, debido a que el sindicato se encargó de difundir los problemas que se vivían en la redacción.</p>
<p>“Desde noviembre hasta hoy, The Clinic ha sufrido la pérdida de siete de sus trabajadores, ya sea por despidos o renuncias. En tan sólo cinco meses, se redujo en más de la mitad el equipo original. Aun así, el directorio, en el que el señor Patricio Fernández Chadwick tiene voz y voto, ha rechazado constantemente las peticiones por incluir más personal o mejorar las condiciones de quienes asumimos la carga laboral extra”, denunciaba en abril de 2018 un comunicado del sindicato, cuestionando que el medio tuviera prácticas que había criticado en otras empresas. La “buena onda” del<em> Clinic</em> se había acabado: “Triste realidad para un medio que afirma estar <em>Firme junto al pueblo</em>”, concluía el comunicado.</p>
<h3><strong>Nueva era</strong></h3>
<p>Poco después del quiebre con el equipo periodístico, Patricio Fernández resolvió abandonar la dirección, aunque manteniendo la sociedad con Ergas.</p>
<figure id="attachment_1053" aria-describedby="caption-attachment-1053" style="width: 188px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-1053 size-medium" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/portada-clinic-8M-188x300.jpg" alt="" width="188" height="300" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/portada-clinic-8M-188x300.jpg 188w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/portada-clinic-8M.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 188px) 100vw, 188px" /><figcaption id="caption-attachment-1053" class="wp-caption-text">Portada en su nueva etapa feminista</figcaption></figure>
<p><em>The Clinic</em> ya no gozaba de la lectoría de antaño, muchos de sus periodistas consolidados abandonaron el medio y el resurgimiento de las demandas feministas contemporáneas caducaron el humor de tinte machista que muchas veces pregonaba. En este contexto, la persona elegida por Fernández para asumir la dirección fue Lorena Penjean (quien había sido parte de la primera etapa del medio). Penjean, junto a la periodista Alejandra Matus, fueron las encargadas de dirigir el nuevo desafío, en el cual no solo la línea editorial tomó perspectiva de género, sino que también se hizo un esfuerzo por fortalecer las plataformas digitales.</p>
<p>“Hoy, este equipo atesora el impreso, porque somos nostálgicos y porque le debemos todo. Porque resistir en el impreso ya nos parece un gesto político y ojalá consigamos seguir en la lucha, aunque lo cierto es que todo se mueve aquí, en el mundo digital, ya ni siquiera por el computador, sino que por el celular. Y eso requiere otros esfuerzos. Al papel nuestros honores, a la web nuestra esperanza. Pero ojo, hay algo que no cambia desde nuestra fundación en 1998 ni tampoco en nuestro salto a la web una década después: nuestra carcajada impertinente y nuestro amor por contar historias”, señala el editorial de Lorena Penjean, publicado el 26 de marzo de 2019, con motivo del lanzamiento del nuevo sitio web.</p>
<p>El sello de Penjean duraría poco. En enero de 2020, Patricio Fernández vendió su mitad de las acciones a Jorge Ergas, quien quedó como propietario único. Poco después de la salida de Fernández, Penjean se retiró de la dirección argumentando motivos personales y fue reemplazada por Macarena Lescornez, quien asumió en marzo de 2020.</p>
<p>“Hay que entender que están todos los medios en un proceso de cambio. Y estamos en esa búsqueda constante de cuál es la posición del <em>The Clinic</em> en el nuevo mundo. Estamos en un mundo de muchos cambios, hay muchas bisectrices las cuales se pueden seguir, estamos en búsqueda de ella”, resume el editor web del <em>Clinic</em>, Pablo Orellana.</p>
<p>Los cambios implementados han permitido que el medio continúe vigente y que tanto en su plataforma digital como impresa sea mucho más que un pasquín. Sin embargo, el sello que lo caracterizaba se diluyó con el tiempo y<em> The Clinic</em> parece seguir en busca de su nuevo rumbo, mucho más anclado a lo periodístico y con internet como su principal soporte.</p>
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		<title>Nace The Clinic</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Hernán Calvo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 15 Jul 2014 14:30:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Hitos]]></category>
		<category><![CDATA[Firme junto al pueblo]]></category>
		<category><![CDATA[Guillermo Tejeda]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Dittborn]]></category>
		<category><![CDATA[Patricio Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Pinochet]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael Gumucio]]></category>
		<category><![CDATA[The Clinic]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La revista de sátira y humor político se fundó mientras Pinochet estaba detenido en Londres en hospital cuya fachada decía simplemente "The Clinic".</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-1049" src="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/Primera-portada-The-Clinic-183x300.jpg" alt="" width="183" height="300" srcset="https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/Primera-portada-The-Clinic-183x300.jpg 183w, https://museodeprensa.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2020/12/Primera-portada-The-Clinic.jpg 399w" sizes="auto, (max-width: 183px) 100vw, 183px" />En noviembre de 1998 surge un semanario que combina la sátira y el humor político con la crítica social. El nombre <em>The Clinic</em> se debe a que en esos momentos el ex general Augusto Pinochet se encontraba detenido en Londres en un hospital en cuyo frontis decía simplemente &#8220;The Clinic&#8221;. Por su parte, el slogan &#8220;Firme junto al pueblo&#8221; fue tomado del desaparecido diario chileno <em>Clarín</em>. Sus fundadores: Patricio Fernández, Pablo Dittborn, Rafael Gumucio y Guillermo Tejeda, entre otros.</p>
<p><strong>Lea <a href="https://museodeprensa.udp.cl/the-clinic-el-pasquin-que-se-transformo-en-un-medio-consolidado/">acá la historia de The Clinic: el pasquín que se consolidó como medio</a></strong></p>
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		<title>People meter llega a Chile</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Hernán Calvo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Jul 2014 05:24:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Hitos]]></category>
		<category><![CDATA[TV]]></category>
		<category><![CDATA[People meter]]></category>
		<category><![CDATA[rating]]></category>
		<category><![CDATA[televidentes]]></category>
		<category><![CDATA[Televisión]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El sistema de medición de audiencia fue implementado en nuestro país a inicios de la década del 90´.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>People meter</strong> (del inglés &#8220;medidor de audiencia&#8221;) fue traído a Chile por la empresa <strong>Time Ibope</strong>. Se trata de un dispositivo que se conecta a algunos televisores para medir el comportamiento de la audiencia y así generar datos estadísticos.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="line-height: 1.5em;">Estos aparatos permiten <strong>registrar, memorizar y trasmitir datos como el cambio de canales, tiempos de conexión e identificación de individuos</strong>. Diariamente se transmiten automáticamente vía telefónica a través de modem en los hogares hasta el centro de operaciones de la empresa medidora de ratings.</span></p>
<p style="text-align: justify;">El sistema incluye un dispositivo instalado en cada televisor del grupo familiar. Cada integrante debe presionar un botón que lo identifica. Así se consigue reconocer los gustos de las personas según edad, sexo y nivel socioeconómico.</p>
<p style="text-align: justify;">La empresa responsable de realizar esta labor se adjudicó la primera <strong>Licitación Internacional de Medición de Hábitos de Televisión</strong> convocada por los Canales de Televisión y la Industria Publicitaria de nuestro país en 1991. Posteriormente, en 1998, nuevamente le fue asignada esta tarea, prolongando su gestión por un periodo de 5 años más.</p>
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